empresaria preocupada por haber sufrido un ciberataque y evaluar el impacto economico para su pyme

El coste real de un ciberataque en España

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Hiscox España
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Los ciberataques ya no son un riesgo exclusivo de grandes compañías. Aunque muchas pequeñas y medianas empresas siguen pensando que “sus empresas son demasiado pequeñas para ser objeto de un ciberataque”, la realidad demuestra lo contrario: las pymes se han convertido en uno de los principales objetivos de los ataques digitales.

Cuando se piensa en el coste de un ciberataque, la mayoría solo se imagina el pago del rescate por un ransomware; sin embargo, eso es solo la punta del iceberg, ya que hay otros muchos gastos de los que hay que hacerse cargo.

Desde Hiscox analizamos cuál es el coste real de un ciberataque para una empresa española, cómo se distribuyen sus principales gastos y qué medidas pueden ayudar a reducir sus consecuencias.

¿Cuánto cuesta un ciberataque en España?

Tal y como expusimos en nuestro Informe Hiscox de Ciberpreparación de 2025, las empresas españolas continúan enfrentándose a un elevado nivel de exposición frente a las amenazas digitales. De hecho, los datos demuestran que 6 de cada 10 pymes españolas sufrieron, al menos, un ciberataque durante el año anterior al estudio. Esto confirma que el tamaño de la empresa no evita la exposición al riesgo.

Además, el coste de un ciberataque va mucho más allá del posible rescate en un ataque de ransomware. La recuperación de sistemas, la investigación del incidente, los gastos legales o la interrupción de la actividad pueden generar un impacto económico significativo para cualquier negocio.

Para muchas pequeñas empresas, no contar con los recursos necesarios para responder ante un incidente puede poner en riesgo la continuidad de la actividad. Por ello, contar con medidas de prevención y soluciones de protección adecuadas se ha convertido en un objetivo esencial dentro de la estrategia empresarial.

Desglose de costes de un ciberataque a empresas

Para entender la magnitud económica de un ciberataque, es necesario analizar el impacto desde tres perspectivas principales:

1. Costes directos e inmediatos

Los primeros gastos aparecen durante la fase de contención y recuperación del ataque. En este momento, la prioridad es detener la amenaza, recuperar los sistemas afectados y volver a poner en funcionamiento la actividad empresarial.

  • Costes para contener el ataque: Una de las primeras actuaciones consiste en identificar cómo se ha producido el incidente, qué sistemas han sido afectados y cuál es el alcance real del problema.

    Para ello, muchas empresas necesitan recurrir a especialistas en ciberseguridad y análisis forense que puedan contener la amenaza, eliminar el malware y evitar que el ataque continúe propagándose.

  • Restauración de sistemas y datos: Después de contener el incidente comienza la fase de recuperación. Esto puede implicar restaurar copias de seguridad, reconstruir sistemas dañados o incluso recuperar información cuya disponibilidad se haya visto comprometida.

    El coste dependerá de la complejidad de la infraestructura afectada y del tiempo necesario para recuperar la operativa habitual.

  • Pago de rescate en ataques ransomware: En los ataques de ransomware, los ciberdelincuentes bloquean o cifran los sistemas de la empresa y solicitan un pago para recuperar el acceso.

    Sin embargo, pagar el rescate no garantiza la recuperación de los datos ni evita posibles consecuencias posteriores. Además, puede convertir a la empresa en un objetivo recurrente para futuros ataques.

    Por este motivo, las estrategias actuales de ciberseguridad se centran en la prevención, la respuesta rápida y la recuperación, reduciendo la dependencia de este tipo de negociaciones.

2. Costes legales

Cuando afectan a la información de clientes, empleados o proveedores, los ciberataques también pueden generar consecuencias legales:

  • Notificación y gestión de afectados: Cuando existe una brecha de seguridad que compromete datos personales, la empresa debe analizar el alcance del incidente y valorar sus obligaciones de comunicación conforme al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

    En determinados casos, será necesario notificar la brecha a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) dentro del plazo establecido y gestionar la comunicación con las personas afectadas.

  • Sanciones y asesoramiento legal especializado: El incumplimiento de las obligaciones relacionadas con la protección de datos puede derivar en sanciones económicas. Además, la empresa puede necesitar asesoramiento jurídico especializado para gestionar la respuesta al incidente y las posibles reclamaciones de terceros.

3. Costes indirectos

Más allá de los gastos técnicos y legales, un ciberataque puede tener consecuencias sobre la actividad diaria y la relación con los clientes.

  • Paralización de la actividad: Cuando los sistemas dejan de estar disponibles, muchas empresas no pueden prestar sus servicios con normalidad, lo que puede derivar en pérdida de ingresos, retrasos operativos y dificultades para cumplir compromisos con clientes o proveedores.
  • Daño reputacional y pérdida de clientes: La confianza es uno de los activos más importantes de cualquier empresa. Una filtración de datos o una interrupción del servicio puede afectar a la percepción que clientes y colaboradores tienen de la organización.

    Recuperar esa confianza suele requerir tiempo y recursos adicionales.

  • Gastos en comunicación de crisis y gestión reputacional: En algunos incidentes, la empresa necesita apoyo especializado para gestionar la comunicación con clientes, medios u otros grupos afectados.

Tabla: Coste estimado de un Ciberataque para una pyme

Tipo de impactoConceptoRango Estimado de Costes
DirectoPeritaje y recuperación de sistemasAlto
RegulatorioSanciones RGPD e indemnizaciones a afectadosVariable (hasta el 4% de la facturación global)
OperativoDías de inactividadMuy alto (proporcional al tiempo de parada)
ReputacionalPérdida de clientes e imagen de marcaDifícil de cuantificar / Impacto a largo plazo

¿Cómo mitigar el impacto económico de un ciberataque?

Aunque no existe una protección absoluta frente a las amenazas digitales, existen medidas que permiten reducir sus consecuencias:

  1. Prevención y concienciación del equipo

    El factor humano continúa siendo uno de los principales puntos de entrada de muchos ataques. Por ello, formar a los empleados para identificar correos fraudulentos, enlaces sospechosos o comportamientos anómalos es una medida esencial.

  2. Planes de contingencia y copias de seguridad

    Contar con protocolos de respuesta definidos y copias de seguridad actualizadas permite reducir el tiempo de recuperación después de un incidente.

  3. Ciberseguro

    La prevención tecnológica debe complementarse con una estrategia de transferencia del riesgo. Un ciberseguro ayuda a afrontar los costes económicos derivados de un ataque y proporciona apoyo especializado durante la gestión de la crisis.

Ciberseguro de Hiscox: el equipo de respuesta ante un ciberataque a tu empresa

Ante un incidente de seguridad, la rapidez de respuesta es clave. Por ello, el Ciberseguro de Hiscox no solo ofrece protección económica frente a determinados costes derivados de un ataque, sino que también pone a disposición de la empresa un equipo preparado para gestionar la situación.

Desde expertos en análisis forense informático hasta abogados especializados y profesionales de comunicación de crisis, contar con apoyo cualificado permite actuar desde el primer momento y reducir el impacto del incidente.

Coberturas del Ciberseguro Hiscox

Entre las principales coberturas del Ciberseguro Hiscox se encuentran:

  • Descuidos o errores cometidos por empleados.
  • Ataques realizados por ciberdelincuentes.
  • Caídas de sistemas propios y servicios en la nube.
  • Incumplimientos involuntarios de la normativa de protección de datos.
  • Fraude y crimen financiero.
  • Extorsión cibernética.
  • Reclamaciones o demandas de terceros.

Evita grandes pérdidas económicas por un ciberataque

Un ciberataque ya no es una cuestión de “si puede ocurrir”, sino de cuándo puede ocurrir y qué impacto tendrá sobre la empresa.

La diferencia entre una interrupción controlada y una crisis que comprometa la continuidad del negocio depende, en gran medida, de la capacidad de respuesta y de contar con una protección adecuada.

Desde Hiscox ayudamos a las empresas a prepararse frente a los nuevos riesgos digitales mediante soluciones adaptadas al entorno actual. Ponte en contacto con nosotros y descubre cómo nuestro Ciberseguro puede ayudarte a afrontar los desafíos derivados de la transformación digital.