Seguros para oficinas: protege tu espacio de trabajo

Los seguros para oficinas son más necesarios de lo que parecen. Si no, que se lo pregunten a aquellas personas que trabajan en un despacho o gabinete profesional. ¿Cuántas veces han sufrido algún tipo de accidente laboral o percance inesperado? Los robos, las caídas del personal y de los clientes, la pérdida de documentos o bienes materiales, etc. están a la orden del día en estos centros de negocio. Y la mejor manera de solucionarlos es contar con una póliza completa que cubra los riesgos más comunes de la actividad profesional.

La necesidad de asegurar una oficina tiene una explicación sencilla y es la que te llevará a revisar todas las coberturas del seguro que tienes contratado. ¿Cuántas horas pasan al mes los trabajadores en su despacho? Al menos, las mismas que dedican a estar en su casa. Probablemente, alguna más. Este cálculo rápido pone de manifiesto que este es su segundo hogar y, como tal, dentro de él debe quedar protegido frente a cualquier riesgo contra su integridad física o contra los objetos de valor. Si aún no sabes cómo proteger a tus trabajadores, clientes y propiedades materiales dentro de tu negocio, te explicamos qué deben incluir los seguros específicos para oficinas y por qué son tan importantes.

La necesidad de los seguros de oficinas

La protección frente a los riesgos en el puesto de trabajo no solo es un derecho de los empleados, sino también una obligación de los propietarios. Sin embargo, a pesar de seguir todas las medidas de seguridad, algunos imprevistos son insalvables. Los últimos datos sobre accidentes de trabajo emitidos por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social ponen de manifiesto la tasa, aún alta, de estos casos.

Frente a estos datos, las empresas deben asumir la responsabilidad de garantizar un entorno laboral seguro. También en el caso de los despachos y gabinetes profesionales. Aunque el riesgo parezca menor, los trabajadores pueden enfrentarse a accidentes de índole diversa o encontrarse con un local destrozado por inundaciones, incendios, robos… Precisamente para cubrir todos estos riesgos laborales existen los seguros para oficinas con coberturas específicas de accidentes.

Coberturas básicas de los seguros para oficinas

Al tratarse de un punto de encuentro diario entre trabajadores y clientes (personas en cualquier caso), los seguros para el trabajo en oficinas deben incluir una póliza de responsabilidad civil. Con ella, unos y otros quedan protegidos frente a cualquier accidente que pueda ocurrir dentro del local y durante el ejercicio de la actividad: un cliente que resbala por las escaleras, un trabajador que sufre un percance con uno de los instrumentos de trabajo, etc.  

A esta primera cobertura, la póliza debe añadir los daños materiales que pueden convertir la oficina en un auténtico desastre: desde fallos eléctricos con pérdida de componentes electrónicos hasta fugas de agua o deterioros estéticos. Dependiendo de las contingencias que deseas incluir en el contrato, puedes contar con seguros para oficinas multirriesgo o a todo riesgo, como el de Daños Materiales de Hiscox. Haz una valoración de amenazas dentro de tu despacho, elabora una lista con todas las que quieras proteger y contrata la mejor póliza para tu negocio.