Seguro de restaurante: por qué es necesario

Sin un seguro de restaurante, la calidad de la carta, de los ingredientes o del servicio de mesa de un local hostelero no sirve de nada. Aunque en todas las profesiones existen riesgos, en el caso de este tipo de establecimientos las personas que participan de la actividad económica (comensales, camareros, cocineros, propietarios…) son las que pueden salir más perjudicadas. Por esto, es imprescindible contar con una póliza aseguradora que cubra desde las posibilidades de incendio hasta las intoxicaciones alimentarias, sin olvidar robos o accidentes durante la preparación de los platos.

En España, la hostelería constituye uno de los sectores más dinámicos e importantes de la economía. No en vano, es uno de los países con mayor densidad de establecimientos de restauración por habitante. La actividad hostelera es, además, una de las que mejor se ha recuperado de la crisis y su productividad, recaudación y creación de empleo es cada año más notable. Antes de poner en marcha tu próximo negocio de restauración, ten en cuenta qué debe incluir un buen seguro.

Coberturas imprescindibles del seguro de restaurante: la Responsabilidad Civil

Los establecimientos hosteleros son uno de los motores más importantes de la economía en España. Pero una mala gestión o la contratación incorrecta de un seguro de restaurante pueden poner en peligro la estabilidad del negocio y abocarlo al cierre. Todos los comercios del sector deben contar con una póliza que cubra todos los peligros derivados del ejercicio de la actividad y proteja a los trabajadores, los clientes, el local y todo su contenido. ¿Cómo saber si hemos acertado con el seguro de nuestro negocio de restauración? El primer paso es elegir aquel que incluya los siguientes aspectos de Responsabilidad Civil:

  • Patronal: Cubre los daños sufridos por los empleados dentro del local y durante el ejercicio de su labor profesional, cuando son responsabilidad del propietario (el asegurado). Hay muchos ejemplos de la aplicación de esta cobertura del seguro de restaurante en la vida real. El más común, es el de aquellos trabajadores que denuncian al dueño del restaurante tras sufrir un accidente en la cocina cuando esta no cuenta con las medidas de seguridad adecuadas.
  • De explotación: Es parte del seguro que se responsabiliza de los daños causados a terceros (materiales o personales) dentro del negocio: una caída por un escalón mal señalizado, una quemadura por un hornillo necesario para la presentación de un plato…
  • De producto: En este caso, el ejemplo más claro es el de la intoxicación alimenticia por productos en mal estado o por alérgenos mal indicados. Un seguro de restaurante con esta cobertura de responsabilidad civil cubre los daños generados por los productos distribuidos en el establecimiento al cliente final.

Con estas coberturas garantizadas, debemos poner encima de la mesa otras necesidades del seguro de restaurante como la protección frente a robos, averías de la maquinaria del local, daños materiales, etc.

Invertir en un seguro de restaurante, el mejor plan de negocio

Los comienzos de un establecimiento hostelero están llenos de dudas. Muchos propietarios tardan en despejar las nubes negras del horizonte y se llegan a cuestionar la continuidad de la actividad. Pero las aspiraciones y las posibilidades de éxito son también numerosas. Por eso, es importante empeñarse a fondo en la búsqueda del éxito profesional. Si eres propietario o prevés serlo en los próximos meses, no escatimes en gastos para asegurar tu restaurante. A la larga, este contrato es el único que te guardará las espaldas ante posibles errores durante el ejercicio de la actividad, aunque hay empresarios que siguen sin conocer los riesgos a los que se someten.

En Hiscox, aseguradora especialista con más de un siglo de experiencia, podemos ayudarte. Nuestro Seguro de Daños Materiales y Responsabilidad Civil General te proporciona la protección necesaria frente a las denuncias y reclamaciones de clientes y trabajadores. Conoce todas sus coberturas y mantén a flote el negocio.