Cuando se externaliza un servicio en una empresa, hay ciertos datos e información a los que el proveedor tendrá acceso. En estas ocasiones, es habitual la firma entre proveedor y cliente de un contrato de confidencialidad como una manera de proteger la información y los datos a los que la nueva empresa y sus trabajadores van a tener acceso.
En Hiscox entendemos que es importante conocer en profundidad el concepto de contrato de confidencialidad. Por eso, en este post explicamos:
¿Qué es un contrato de confidencialidad?
Un contrato de confidencialidad, conocido también como acuerdo de no divulgación, es un documento legal donde dos partes (proveedor y cliente, por ejemplo) se comprometen a proteger información sensible. Este acuerdo evita que datos estratégicos lleguen a manos de la competencia y asegura que la información compartida durante una relación profesional se mantenga en secreto. No solo se utiliza entre empresas y proveedores, sino también entre empresa y empleado o incluso entre socios de un proyecto.
¿Para qué sirve el contrato de confidencialidad?
Está claro que el contrato de confidencialidad sirve para guardar información confidencial, pero existen otras razones importantes por las que se utiliza este acuerdo legal:
- Prevención de riesgos legales: ofrece la posibilidad de reclamar judicialmente en caso de incumplimiento.
- Protección del conocimiento empresarial: garantiza que ideas, estrategias o datos sensibles no se divulguen.
- Refuerzo de la confianza entre las partes: permite que proveedores, empleados o clientes puedan compartir información sensible sin temor a su uso indebido.
Además, disponer de un contrato de confidencialidad también asegura ventaja frente a la competencia y otorga la capacidad de establecer qué información puede ser divulgada y cuál no.
Contenido básico de un contrato de confidencialidad
Un contrato de confidencialidad puede variar dependiendo de la empresa, pero todos deben contener, al menos, los siguientes apartados:
- Información confidencial protegida: los datos que no deben ser revelados.
- Obligaciones de las partes: el compromiso de mantener la información en secreto y de utilizarla únicamente para los fines acordados.
- Duración del deber de confidencialidad: cuánto tiempo estará vigente el acuerdo; normalmente hasta la finalización del contrato, aunque puede extenderse entre dos y cinco años más.
- Excepciones al deber de confidencialidad: situaciones en las que la divulgación está permitida, por ejemplo, por requerimiento legal.
- Penalidades: sanciones adecuadas a los daños y perjuicios causados en caso de incumplimiento.
- La firma: ambas partes deben validar el acuerdo para que tenga validez.
Tipos de contrato de confidencialidad
Existen dos tipos de contratos de confidencialidad:
Contrato de confidencialidad unilateral
Se entiende por contrato de confidencialidad unilateral aquel en el que solo una de las partes debe guardar el secreto de la información. Este acuerdo es el que emplea la empresa con sus trabajadores o entre algunas empresas y proveedores.
Contrato de confidencialidad bilateral
El contrato de confidencialidad bilateral hace referencia a aquel donde ambas partes deben guardar el secreto de la información. Se utiliza cuando dos empresas deciden trabajar juntas.
Partes involucradas en un contrato de confidencialidad
- Empresa - empleado: Protege la información sensible a la que accede el trabajador durante su relación laboral.
- Empresa - proveedor: Garantiza que los proveedores externos mantengan en secreto datos estratégicos y procesos internos.
- Empresa - cliente: Evita que información sobre productos, servicios o proyectos compartida con clientes se filtre a la competencia.
- Profesionales autónomos y subcontratas: Se asegura que profesionales independientes o subcontratistas cumplan el mismo nivel de confidencialidad que los empleados internos.
Legislación: regulación de la confidencialidad y protección de datos
La confidencialidad de la información está regulada en las siguientes normas:
- Obliga a proteger los datos personales.
- Exige medidas de seguridad.
- Sanciona el uso indebido o la divulgación no autorizada.
- Protege la información estratégica no pública.
- Permite reclamar daños por divulgación indebida.
- Aplica incluso si no existe contrato formal, siempre que se demuestre el carácter confidencial de la información.
¿Qué se considera incumplimiento de un contrato de confidencialidad?
Para que se rompa un contrato de confidencialidad se tiene que dar alguna de estas situaciones:
- Revelar información a terceros sin autorización.
- Usar datos confidenciales para beneficio propio.
- Pérdida de documentos sensibles.
- Uso indebido de información tras finalizar la relación profesional.
¿Qué puede pasar en caso de incumplimiento de la confidencialidad?
- Reclamaciones económicas y daños y perjuicios: el afectado puede reclamar judicialmente compensaciones por las pérdidas sufridas.
- Responsabilidad civil profesional: el incumplimiento puede generar reclamaciones a la empresa o al profesional involucrado. Esto quiere decir que empleados y subcontratas también pueden verse afectados.
- Sanciones administrativas: pueden imponerse multas por no cumplir la legislación vigente.
- Daños reputacionales: la divulgación de información sensible puede afectar gravemente la imagen de la empresa.
Cómo protegerse frente al incumplimiento de la confidencialidad
Para una adecuada protección conviene:
- Elaborar contratos bien redactados, claros y específicos sobre obligaciones y sanciones.
- Ofrecer formación a empleados, para asegurar que comprendan la importancia de la confidencialidad.
- Disponer de protocolos internos de seguridad, que permitan controlar el acceso a información sensible y establecer procedimientos seguros.
- Contar con un Seguro de Responsabilidad Civil Profesional, como el de Hiscox, que cubre gastos de defensa y posibles sanciones derivadas de la ruptura del deber de confidencialidad.
Preguntas frecuentes sobre el incumplimiento de la confidencialidad
¿Qué pasa si no hay contrato firmado?
Si se demuestra su carácter estratégico, la Ley de Secretos Empresariales puede proteger la información confidencial, incluso sin existir un contrato formal.
¿Responde la empresa por un empleado?
Sí, la empresa puede ser responsable si los empleados incumplen el acuerdo durante su actividad laboral.
¿La confidencialidad sigue tras finalizar el contrato?
Sí, la obligación suele extenderse varios años (de 2 a 5) después de la finalización de la relación profesional.
¿Un seguro puede cubrir este tipo de reclamaciones?
Sí, seguros como el de Responsabilidad Civil Profesional de Hiscox cubren la ruptura del deber de confidencialidad o mal uso de la información, además de la defensa legal y el pago de sanciones derivadas del incumplimiento.
No obstante, hay seguros como el Seguro de Responsabilidad Civil Profesional de Hiscox con amplias coberturas, entre las que se encuentra la ruptura del deber de confidencialidad. Con esta cobertura, el seguro se hace cargo tanto de los gastos de defensa como del pago de la sanción, si la hubiera, para que ni el negocio ni el patrimonio personal se vean afectados negativamente.