¿Dónde está el límite de tu seguro?

Blanca Buch, departamento de siniestros de Hiscox.

Parece una obviedad, pero si eres director o gerente de cualquier compañía, debes conocer y comprender hasta donde llegan los diferentes seguros que tienes contratados para tu negocio.

En la última semana dos siniestros se han convertido en noticia. Por un lado el  incidente ocurrido con la contaminación de listeriosis en los productos de una compañía alimentaria. Por otro, los daños materiales producidos en negocios de varias actividades en la Comunidad de Madrid tras el temporal y riadas que inundaron fábricas y comercios. En ambos casos ahora son muchos los que se preguntan, ¿quién asume los gastos generados e indemnizaciones?

Las empresas, en el desarrollo normal de sus actividades, se ven expuestas a múltiples riesgos que, de producirse, pueden derivar en responsabilidades y en importantes pérdidas económicas, pudiendo afectar de manera muy significativa a su estabilidad económica y a su continuidad en el negocio.

El seguro es un elemento indispensable para salvaguardar la existencia de las empresas, ya sean pequeñas, medianas, o grandes. Ayudan a reducir o a evitar los efectos causados por cualquier imprevisto pero, cuidado, no cualquier seguro vale, y como en otros productos y mercados, lo barato puede salir muy caro.

Es muy importante que las empresas sean conscientes y responsables a la hora de contratar las coberturas que sean adecuadas a sus necesidades profesionales. Y en este punto juegan un papel clave aquellos límites de indemnización que puedan cubrir la totalidad o, al menos, gran parte del importe económico que se pueda derivar de la ocurrencia de un siniestro.

En nuestro país, existen determinadas actividades para cuyo ejercicio la ley exige que se tengan contratados seguros obligatorios con unos límites de indemnización mínimos determinados. Tal es el caso, por ejemplo, de las empresas de seguridad, cuyo límite de indemnización a contratar dependerá de su actividad y ámbito de actuación, o de las empresas de prevención de riesgos laborales, entre otras.

En el caso de aquellas actividades para las que no exista una obligación legal de contratar un seguro, los brókers pueden ser de gran ayuda a la hora de evaluar el riesgo real y asesorar a las empresas con el fin de que éstas contraten las coberturas y los límites más adecuados a sus necesidades profesionales o actividad.

Solo teniendo un seguro con el límite correcto y buenas coberturas podrás estar tranquilo y tu actividad realmente protegida ante cualquier imprevisto.