Pasar de ser pequeñito a grande ¿Tu negocio está listo para crecer?

Para muchos emprendedores hacer crecer su negocio constituye un objetivo en sí.

Otros prefieren  no expandirse para seguir disfrutando de un horario más flexible. Todos los dueños de empresas marcan su propio ritmo de crecimiento y si es lo que mejor se adapta a sus necesidades, tomar la decisión de mantener su negocio pequeño es totalmente lícito.

¿Cómo sabes si tu empresa está lista para expandirse? La buena noticia es que ¡siempre lo está!. La evolución suele ser lenta y podríamos verlo como un proceso orgánico. Tu negocio está en constante evolución y se va adaptando día a día a tus necesidades y a las de tu cliente. Cuando eres bueno en lo que haces, tus clientes te recomiendan. De esta forma va aumentando tu clientela y tus ventas gracias a tu constante trabajo y esfuerzo.

Marco para el crecimiento: A veces la progresión puede ir ligada a agobio y estrés. Tal vez no puedas hacer frente a la creciente demanda o el día no tiene suficientes horas para hacer todo lo necesario para dar un buen servicio. Si éste es tu caso, necesitas establecer un marco para conseguir un crecimiento estructurado y alcanzar tus objetivos sin prisas ni agobios.

El coste del crecimiento: El crecimiento suele estar unido a la contratación de ayuda para liberarte de trabajo y poder abarcar más proyectos. La contratación de más personal también suele implicar una oficina más grande. Presupuesta cuánto te va a costar este crecimiento en términos monetarios para ver si puedes asumir este desarrollo y cuáles son los plazos establecidos.

Tómate tu tiempo: es importante que no intentes hacer crecer tu negocio demasiado rápido ya que esto te garantizará el fracaso. Si el desarrollo de tu negocio va muy rápido puedes desatender pedidos o no dar un servicio adecuado y tus clientes se pueden enfadar.  Tu caja puede pasar rápidamente a números rojos. Establece tus metas de crecimiento; ya sea abrir una segunda oficina o vender a través de una cadena nacional. Si tienes tus objetivos bien definidos podrás darle seguimiento a tus actividades y establecer metas asequibles.

Protégete: Asegúrate de que todas tus licencias están en vigor y que has contratado un seguro de responsabilidad civil profesional (que cubre aquellos errores o negligencias cometidas durante el desarrollo de una actividad profesional en la prestación de servicios profesionales por reclamaciones prestadas) o un seguro de  responsabilidad civil general, que ofrece cobertura por las reclamaciones de terceros por los daños materiales y corporales ocasionados por la explotación del negocio.