¿Ser emprendedor y conciliar es posible?

¿Cómo consiguen los emprendedores de éxito encontrar el equilibrio entre el trabajo y su vida privada? Seguro que es algo complicado. En este artículo facilitamos información y consejos para ayudarte a conseguir ese equilibrio y un poco de tranquilidad.

Parece imposible apagar el ordenador a las cinco de la tarde y no responder a mensajes de correo electrónico a primera hora de la mañana o después de cenar. En este mundo tan competitivo, los emprendedores dedican casi cada hora del día a tratar de obtener una ventaja sobre la competencia. Sin embargo, ¿es realmente necesario todo ese tiempo y trabajo extra? ¿Es posible acostumbrarse y acostumbrar a tus clientes a otros hábitos que permitan para tener un mejor equilibrio en nuestra vida? ¿Podemos ser más productivos trabajando menos horas?

La respuesta es sí y a continuación os mostramos cuatro pasos para disfrutar de un mejor equilibrio entre tu vida laboral y tu vida personal:

1) Prioriza tu trabajo - No todo lo que se hace en la oficina es vital o urgente; sólo lo parece. Al final de tu jornada de trabajo, dedica de 10 a 20 minutos para priorizar el trabajo que tienes que hacer al día siguiente. Evita hacer una lista de 100 cosas distintas porque es poco realista que vayas a poder hacer todas ellas. Si puedes, delega el trabajo de menor prioridad a gente de tu equipo, y céntrate en 7 o 10 proyectos o asuntos importantes. Al día siguiente, utiliza tu lista como si se tratase de un sistema GPS que te debe llevar a un destino específico. Si comienzas a distraerte o a salirte de tu ruta, vuelve rápidamente a tu lista y céntrate en las tareas que contiene.

2) Evita los "ladrones de tiempo" - Este es un paso fundamental para recuperar el equilibrio entre la vida laboral y la personal. ¿Cuántas personas pasan por tu oficina, te llaman por teléfono o te mandan un mensaje de texto sobre algo que no está en tu lista de cosas prioritarias por hacer? La respuesta, probablemente, es "¡demasiados!". Toma el control de tu tiempo durante tu jornada. Si alguien se pasa por tu oficina o te llama de repente durante las mejoras del día (generalmente entre las 8 o 9 de la mañana y las 5 de la tarde), díles que tendrás más tiempo para charlar al final del día, pero que tienes que trabajar un poco. Puedes hacer algunas llamadas durante el trayecto hasta la oficina o mientras regresas a casa. Anota cuántas personas tratan de interrumpirte durante el día. En el tiempo que dediques a hablar con ellas y seguir trabajando lo más probable es que hayas perdido entre 30 y 45 minutos de tu día.

3) Establece reuniones personales - Al igual que conciertas reuniones con tus empleados, clientes, socios o distribuidores, debes establecer tiempo para reuniones personales. Durante el día, tus encuentros personales podrían incluir descansos para ir a dar un paseo, hacer algo de ejercicio o algún recado personal. Cuanto más planifiques tu tiempo, mejores posibilidades tendrás de hallar la forma de equilibrarlo con éxito.

4) Establécelos y olvídate de hacer pagos recurrentes - Una de las mejores maneras de simplificar tu vida es automatizar tantos procesos como sea posible. Dedica una tarde o un día a establecer pagos recurrentes para todas las cosas que son necesarias para que tu negocio funcione, especialmente el seguro de tu empresa. A la larga, invertir un par de horas en hacer esto te ahorrará tiempo y te ayudará a que no incumplas con ningún pago.

La vida es demasiado corta para que la gestión de tu tiempo no esté equilibrada. Sigue los cuatro pasos indicados anteriormente y empieza a tomar el control de la única divisa que realmente importa: tu tiempo.

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