¿Qué podemos aprender de las empresas de Silicon Valley?

Fijarnos en la meca de las firmas tecnológicas debería ser imprescindible para modernizar nuestra cultura empresarial.

Silicon Valley: ese mítico lugar del mundo tecnológico en el que los sueños se hacen realidad y las fortunas se amasan. Gracias a la geografía y la confluencia de la cultura, el networking y las posibilidades que surgen, esta zona del planeta se ha convertido en la capital mundial de la tecnología. Está claro que las cosas allí se hacen de una forma distinta.

Hay mucho que el resto del mundo empresarial puede aprender, tanto de las startups como de las grandes empresas tecnológicas, para trabajar de una forma más eficiente y ser así más competitivos. A continuación detallaremos algunas.

MVP

Estas siglas significan el “producto mínimo viable” (minimum viable product). La idea es centrarse en las ventas. Es decir, en vez de comenzar a trabajar en un producto o idea complicada, debes averiguar lo mínimo que debes producir para que eso sea rentable. Esto es una de las mejores estrategias para sacar al mercado rápidamente un producto  que genere flujo de caja y conocer la opinión de los usuarios. Lo que nos lleva al…

Fracaso rápido

Si el producto no va a funcionar hay que detectarlo lo antes posible. Las startups tecnológicas quieren saber lo antes posible si un producto no es viable para poder centrarse rápidamente en otra cosa. Con un producto mínimo viable pueden ver qué productos y aplicaciones alcanzan el éxito de un forma  relativamente rápida y con un coste controlado.  En vez de gastar tiempo y dinero en perfeccionar algo que la gente no quiere, crean lo básico, lo lanzan al mercado y buscan las opiniones- feedback- del usuario. Hay veces que el MVP es un fracaso total pero a menudo conduce a la…

Iteración

Piensa en un “producto 2.0”, las tecnológicas son bien conocidas por la iteración (término que en la programación significa la repetición de un proceso) y la mejora de sus funcionalidades a medida que va pasando el tiempo. Un producto que se haya lanzado como un MVP pasa por múltiples iteraciones en las que se le van añadiendo nuevas funcionalidades y eliminando aquellas  que son superfluas. En las empresas tecnológicas esto se adapta a todo; desde las apps a teléfonos inteligentes. Sin embargo, este concepto se puede extrapolar a otros sectores de actividad. No te detengas en una versión que marche ,sigue revisando y mejorando la idea.

Reuniones de pie

Las compañías tecnológicas también son conocidas por romper con los estándares tradicionales del mundo de los negocios como por ejemplo, las largas reuniones sentados en una mesa. Cualquier empresa puede adoptar el concepto de reuniones de pie  en la que se mantienen conversaciones cortas, se va al grano y en la que la fluye la creatividad. Imagínate el tiempo y el dinero que te ahorrarías  si todas la reuniones de empresa fuesen más eficaces.

Proyectos ágiles

Se trata de una metodología de gestión de proyectos que se centra en organizar a los miembros de un equipo de tal forma que puedan tomar decisiones y se organiza el proyecto en bloques manejables en intervalos de dos semanas, llamados scrums. El énfasis está en la comunicación y la coordinación más que en la coordinación, planificación y control. Se trata de un proceso ágil. El equipo se reúne cada dos semanas para discutir los progresos del proyecto, cambios y cuáles son los siguientes pasos a seguir. Cada miembro del equipo sabe claramente qué tiene que hacer y tiene la capacidad de tomar decisiones dentro de su marco de competencias. Muchas empresas se verían beneficiadas si tuvieran una gestión menos vertical y dejasen a sus empleados  más control sobre su trabajo.

Crear cultura

Tener un billar en tu empresa o una sala de ocio tal vez no se encuentre dentro de los planes más inmediatos de tu compañía. Sin embargo, todos podemos aprender algo de la cultura de las empresas de Silicon Valley y crear un lugar en el que los trabajadores realmente quieren ir a trabajar.  Google es muy famoso por el esparcimiento y servicios de bienestar que ofrece a sus empleados. Desde masajes gratis, guarderías, etc. eligen ofrecerlo porque saben que exigen mucho a sus empleados y valoran su productividad e implicación.  Las empresas se beneficiarán mucho más si tratan a sus empleados como activos valiosos en lugar de sólo piezas de una máquina.

Piensa de forma creativa o mejor aún, rompe todos los esquemas

Se trata del famoso “Think out of the box” que ha dado lugar al nacimiento de empresas como Uber, AirBnb o Netflix.  Las empresas de sectores más tradicionales pueden aprender mucho de esta forma de innovar. En muchas ocasiones las empresas tecnológicas no sólo intentan mejorar un producto de una categoría, vuelven a pensar en la necesidad inicial y se preguntan “si no hubiera solución para esto, cómo lo resolvería hoy en día?” La innovación es la diferencia entre la empresa que se estanca y poco a poco va muriendo y aquella que es catapultada a nuevos niveles de beneficio y relevancia.

No vamos a ver en un corto plazo a inversores en banca vestirse con pantalones cortos y camisetas coloridas, ni billares en prestigiosas empresas de abogados. Sin embargo, hay conceptos y formas de trabajar novedadosas en Silicon Valley que pueden adaptar empresas de sectores más tradicionales.

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