Las 5 lecciones de comunicación del 2016

2016 ha sido testigo de cambios sistémicos en el panorama político en países como por ejemplo el Reino Unido y EE.UU.

Nadie podía predecir el resultado del referéndum de la UE ni de las elecciones en Estados Unidos. Por ello, y a medida que avanzamos en el nuevo año, presentamos cinco aptitudes en las que trabajar que pertenecen a la áreas de de liderazgo y gestión.

1. Liderar desde el frente

Nunca ha habido una oportunidad tan grande para los profesionales de las relaciones públicas. El entorno económico mundial está en movimiento y las empresas están buscando la mejor manera de asegurar la ventaja competitiva. Hablamos del rol natural de las relaciones públicas como asesor estratégico del equipo directivo, ayudando a las organizaciones a encontrar su lugar en la sociedad, navegar por la incertidumbre y gestionar la reputación.

En 2017, los líderes necesitarán un apoyo aún mayor de sus asesores de comunicación. Habrá que asegurarse de tener las habilidades adecuadas para asesorar a nivel de la Junta Directiva, incluyendo las capacidades empresariales, de gestión y financieras, y reportar directamente a la Junta Directiva.

Teniendo en mente que debe reportar al equipo directivo, está claro que el profesional de las relaciones públicas debe desarrollar habilidades financieras. Además, debe ser capaz de medir los resultados de las relaciones públicas y la comunicación corporativa y defenderlo ante dicho comité.

2. Perspectiva de la audiencia   

La resaca de los resultados del referéndum de la UE y la elección del presidente Donald Trump en Estados Unidos muestran la enorme desconexión entre las clases políticas y el público en general.

El negocio de las encuestas está completamente fracturado, incluso podríamos decir que está fracasando en ambos lados del Atlántico. Mientras que el análisis de datos es más importatne que nunca, la recopilación de datos se ha vuelto más difícil ante el creciente número de personas que deciden no responder a los encuestadores. La inestabilidad en las cifras y los tipos de personas que votan ponen de manifiesto que no hay un modelo de votante claro en el que confiar actualmente.

Tienes que reconocer a tus grupos de interés antes de lanzar campañas. Esto significa que debes detectar los patrones de conducta centrándote en el comportamiento social, cognitivo y emotivo de los individuos. Trabaja desde la raíz de las comunidades hasta entender lo que motiva a las personas con las que deseas conectar.

3. Burbuja de Social Media

Los medios sociales a menudo pueden hacer que parezca que un partido u otro está por delante en los sondeos. A veces puede parecer que hay una tendencia en las redes muy fuerte o notamos un cierto movimiento de un colectivo y pensamos que es un grupo con mucha capacidad de presión. Sin embargo, luego en realidad no es tan fuerte como pensamos.

Hay que hacer los deberes y medir adecuadamente. Mirar cómo conseguir tus objetivos y no distraerte con el ruido - esto puede ser simplemente la misma gente hablando entre ella y reforzando opiniones de cada uno.

También cabe recordar que los algoritmos en las redes sociales te proporcionan contenido basado en tu propio comportamiento – hay que salir de tu ambiente para tener una visión más equilibrada del mundo.

4. Las emociones superan los hechos

Una de las palabras del año es 'post-truth' ('post-verdad'). Se basa en el éxito de las campañas del Brexit y Trump en las que apelar a las emociones era más eficaz que la exactitud de los hechos.

Como dijo Colin Byrne, CEO de Weber Shandwick UK y EMEA, "la gente no está dispuesta a aceptar hechos si no coinciden con su experiencia de vida. Si la gente siente algo, entonces los hechos se vuelven irrelevantes".

Está claro que los lemas visionarios como "Make America Great Again" y "Take Back Control" obtuvieron un impacto mucho mayor que los slogans opuestos.

Este es un gran problema para aquellos que están en comunicación, especialmente aquellos que trabajan para el Gobierno nacional y local en un momento en que la confianza está en uno de los puntos más bajos de todos los tiempos. Debe considerarse la forma en que los miembros del público reciben información precisa y apropiada para ayudarles a tomar decisiones importantes y, así entender las consecuencias de lo que están votando en ambos sentidos.

5. La personalidad supera al político 

Por último, pero no menos importante, tal vez no es una sorpresa que en una sociedad obsesionada con los reality show, una personalidad mediática de la TV fuese votado como presidente electo de América en lugar de un político experimentado.

Con Trump apareciendo regularmente en las pantallas de televisión estadounidenses, hablando frecuentemente sobre la creación de riqueza, muchos de los ciudadanos estadounidenses sin duda sintieron que conocían a Trump mejor y tenían más en común con él que con Hillary Clinton. Esto, junto con el hecho de que prometió ayudar a los estadounidenses a transformar sus fortunas, fue probablemente un factor significativo en su elección.

Encontrar las maneras de mostrar los nexos en común entre los líderes electos y la sociedad en general será crucial para las campañas del futuro.

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