Una evolución que nos permitirá volar más alto

Nuestro sector, el asegurador, es intrínseco al negocio, el NEGOCIO en mayúsculas. Algunos historiadores ubican nuestro origen en las primeras ciudades portuarias y en las tabernas de sus muelles, donde comenzaron a gestarse las primeras empresas de exportaciones e importaciones a través de grandes navíos. Hay referencias a sistemas de seguridad financiera en ancestrales documentos como se explica en este reportaje publicado en la BBC. Desde el código Hammurabi y sus “prestamos de la gruesa ventura”, hasta mercaderes chinos que “reducían sus riesgos intercambiando bienes con otros barcos, de manera que si alguna de las embarcaciones se hundía, todos perdían un poco”, sin olvidar el famoso café Lloyd's de Londres ya en el siglo XVII. También en nuestro país, cuando a principios del siglo XVI la frenética actividad entre Europa y las Indias provocó la aparición de un sistema de coberturas ante catástrofes que se produjeran allende los mares, como se explica en este artículo en El Cultural.

La evolución de nuestro sector sigue un patrón que se repite desde hace siglos. Por un lado cambia el entorno. Las necesidades de nuestros asegurados crean nuevos riesgos para los que debemos desarrollar nuevas soluciones aseguradoras. Por otro lado cambia nuestro sector, tanto la manera de trabajar como las herramientas con las que trabajamos.

Hoy todos, personas e instituciones, consumidores y empresas, compartimos un mar común. Nuestro océano se llama Internet. A través de ella nos conectamos con cualquier lugar del mundo. Y el negocio, ese en mayúsculas, ahora navega por la Red. El sector asegurador tiene ante sí un gran reto. No solo desde el punto de vista de coberturas ante los nuevos riesgos potenciales que Internet conlleva, tanto para empresas como a particulares. Sino que estamos ante la oportunidad de la transformación. De dar un paso en nuestra evolución natural. De convertirnos en mariposas.

Con nuestro trabajo, compañías aseguradoras, corredores y corredurías sostenemos el sistema financiero y económico mundial desde hace siglos. Y siempre hemos estado a la altura. Sabemos que ajustarse a un nuevo escenario en vez de seguir haciendo las cosas como siempre es la clave del éxito. Que evolucionar es más sencillo si dispones de las herramientas adecuadas.

Hoy cambian las reglas del juego para siempre. Os presentamos MyHicox, y os animamos a que os suméis a esta evolución y volemos más alto.