Las pymes y los autónomos siguen desenvolviéndose en un entorno económico y empresarial marcado por la incertidumbre, la transformación tecnológica y la evolución constante de las demandas del mercado. Factores como el acceso a la financiación, la presión de los costes, los cambios regulatorios o la necesidad de adaptarse a nuevas herramientas y modelos de negocio continúan poniendo a prueba su capacidad de crecimiento y resiliencia.

En esta III edición del Informe Hiscox de Pymes y Autónomos en España, analizamos la realidad actual de este colectivo, sus principales preocupaciones, retos y oportunidades, con el objetivo de comprender mejor sus necesidades y contribuir a que afronten el futuro con mayor confianza y preparación.

Principales conclusiones

Las pymes representan el 99,8% del tejido empresarial español y generan el 60,6% del empleo empresarial, consolidándose como la base de la economía nacional.

Aunque el 40,9% de las empresas espera mejorar su facturación en el próximo año y el 36,5% prevé mejorar sus márgenes, las expectativas de contratación son mucho más contenidas.

El 76% de las pymes afirma haber sufrido un aumento significativo de sus costes operativos durante el último año, mientras que la incertidumbre económica continúa siendo una de sus mayores preocupaciones.

El 30,3% de las empresas ya utiliza herramientas de inteligencia artificial y más de la mitad ha adaptado o tiene previsto adaptar sus sistemas a Verifactu. Sin embargo, la digitalización todavía no siempre se traduce en cambios profundos en la forma de trabajar.

Las empresas afrontan dificultades para encontrar perfiles cualificados, el aumento de los costes laborales y el impacto del absentismo, factores que condicionan su competitividad y crecimiento.

La creciente complejidad regulatoria y la responsabilidad asociada a la gestión empresarial están generando presión sobre los directivos: más de dos tercios reconoce haber experimentado síntomas de estrés, ansiedad o dificultades para desconectar durante el último año.