Marketing de Contenidos, riesgos y errores

Content Marketing o Marketing de Contenidos es la nueva palabra mágica. Las empresas nos proveen de contenidos informativos a la vez que entretenidos. De esta forma esperan ganarse la confianza de sus seguidores y usuarios. Sin embargo, hay riesgos a la hora de administrar un blog corporativo, una página en Facebook u otros medios sociales. ¿Qué pueden hacer las agencias y las empresas para minimizar estos riesgos?

Qué tiempos aquellos en los que las redes sociales significaban solo una cosa para las empresas: un lugar en el que con un mínimo esfuerzo podían llegar a grandes audiencias y a la vez, fidelizar su público. Sin embargo, esos días han llegado a su fin y las redes sociales son de todo menos tranquilas. Ahora, entre tanto ruido y movimiento es más difícil destacar.

Si quieres llamar la atención deberías estar siempre al quite y no puedes permitirte el lujo de cometer errores. Debes planificar muy bien cómo invertir el dinero, el tiempo que le vas a dedicar y la creatividad. Y lo más importante, debes conocer qué peligros te acechan para garantizar el éxito.

Una buena noticia es que la mayoría de los riesgos en marketing digital los podemos controlar y resolver internamente. Además, se puede reducir el peligro si antes de colgar cualquier post realizas un pequeño control de calidad y te aseguras de cumplir con los aspectos legales.

1.    Riesgo a desperdiciar recursos.

El marketing de contenidos es caro: ideas, textos, imágenes y vídeos, todo cuesta tiempo y dinero. Sin embargo, sólo resulta rentable, cuando alcanzas tus objetivos y se trabaja de una forma coordinada dentro de la empresa. El problema es que no siempre todos los departamentos hablan el mismo idioma, ni persiguen los mismos objetivos y en el peor de los casos, ni siquiera se toleran entre ellos.

Por eso es imprescindible que alguien tome las riendas a la hora de desarrollar la estrategia. Para por ejemplo, definir los objetivos comunes y funcionar como nexo entre departamentos para analizar entre otras cosas, qué ha funcionado y qué no. ¿Nuestro objetivo 1 se puede alcanzar con Estrategia A? o ¿acaso se consigue mejor con Estrategia B? ¿Se pueden ir alternando ambas estrategias? ¿Hay picos estacionales? ¿Influye el uso de diferentes plataformas (Facebook, Twitter, Google +)?

Recuerda que lo más importante para ver si funciona tu estrategia es medir el impacto.

¿De qué me sirve si por ejemplo, calcular de una una forma muy eficaz mi presupuesto de Facebook para hacer campañas de anuncios y posts patrocinados, si luego no las dirijo al público objetivo adecuado o las pongo en marcha el momento idóneo? Si no soy capaz de medir lo que he hecho, no puedo saber si está funcionando o cómo hacerlo funcionar.

Para medir los resultados, deberías de unificar todos los datos en  un único panel, llamado dashboard  que muestre la información de tus cuentas de Twitter, LinkedIn, Facebook, página web, etc. Es importante que este dashboard no sea estático y puedas ir incorporandomás datos si los necesitas.  La manera de incorporarlos debe ser sencillo, porque si cada vez que pides  añadir algo tienes que hacer uso de un equipo técnico, ya has perdido la batalla. Recuerda que también debes ser capaz de compartir la información con terceros de una manera sencilla.

Pero ojo, es importante saber qué datos hay que medir. Pero ojo, es importante saber qué datos hay que medir. A veces, el equipo directivo sólo entiende lo que es:

  • Seguidores: Números,
  • Me gusta: interacciones,

En el mejor de los casos, tienen nociones de lo que son las qué son las Sesiones de una página web. Por eso, las agencias se centran únicamente en proporcionarte los datos más básicos y se olvidan por completo de que para llegar a los objetivos se necesita algo más que métricas meramente cuantitativas. Recuerda, antes de crear un dashboard, establece todos los parámetros que son importantes para ti y mídelos de manera regular.

La semana que viene seguiremos hablando sobre los riesgos a los que se expone el content marketing. 

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