Cómo merecemos ser tratados

En los últimos meses me he visto envuelta en varias ocasiones, en una lucha frente a los proveedores de servicios que tengo contratados. He vivido alguna situación frustrante en la que me he sentido incomprendida e indefensa a la hora de ejercer mis derechos.  Esto me ha ocurrido con compañías de telefonía, grandes entidades financieras y también alguna compañía masa de nuestro sector.

Todos los casos me han supuesto muchas llamadas, conversaciones con personas distintas, reclamaciones y comentarios en las redes sociales.  Los sucesos que he vivido me han hecho reflexionar sobre las dificultades a las que se enfrentan los clientes de algunas compañías, y como se sienten cuando no reciben el servicio que merecen.

Ahí van diez consejos que daría a alguna de esas compañías para mejorar su servicio

  1. El cliente debe ser escuchado y comprendido, la empatía es fundamental.
  2. Diríjase a su cliente en un lenguaje sencillo, evitando jergas de su sector.
  3. Siempre debe existir una persona asignada a su dossier y que pueda resolverle las dudas que tenga.
  4. La persona que atienda al cliente debe conocer bien el funcionamiento de su propia compañía.
  5. Se debe explicar al cliente los motivos por los que se ha actuado de una forma concreta, dándole las explicaciones que necesite.
  6. El cliente no es un número sino una persona, y por lo tanto, así debe ser tratado.
  7. Si la compañía ha cometido un error debe solucionarse inmediatamente y nunca repercutir el coste al cliente.
  8. Se debe ser flexible siempre que sea posible, e intentar buscar soluciones aunque salgan de lo estándar “think out of the box”.
  9. Cada queja o reclamación de un cliente debe ser un aprendizaje para el futuro.
  10. Y Sonría, por favor.

Por mi parte, espero haber terminado mi mala racha, aunque de cada una de las situaciones he aprendido mucho. A partir de ahora, una cosa tengo clara, cuando busque nuevos proveedores de servicio, no sólo miraré el precio, sino, en especial, que la orientación al cliente sea parte de su cultura y sean conocidas por el buen servicio y trato que ofrecen a sus clientes. ¡Seguro que me ahorraré muchos disgustos!