5 aspectos a tener en cuenta para cuidar de tu colección

Pinturas, fotografías, antigüedades, vinilos o comics, entre otros. Sea cual sea la pasión que te ha llevado a coleccionar, e independientemente de su valor, todas y cada una de las piezas que la forman son especiales, y merecen ser bien tratadas.

Conservación preventiva y factor humano

En el caso de piezas “vivas” como pinturas, libros antiguos o vinos, debemos desarrollar una especial conservación preventiva ante humedad, temperatura, luz, polución… Para cualquier colección, además, debemos tener en cuenta el factor humano y estar preparados ante un error de alguien al manipularla, un robo, o un incendio.

Instalación

Si hablamos de obras de arte bidimensionales, como fotografías, grabados o ilustraciones, en ocasiones vienen enmarcadas por el propio artista ya que de alguna manera la presentación forma parte de la expresión artística. Si debes hacerte cargo del enmarcado es aconsejable contar con un experto, por su destreza y conocimiento de los materiales, que podrían dañar la obra con el paso del tiempo.

Si la instalación requiere, por ejemplo, montar una estantería para colocar nuestras muñecas de porcelana o colgar un cuadro en la pared, la primera regla es que no hay que tener prisa. Saborea cada paso como disfrutaras observando el resultado final. ¡Ojo!, un descuido puede tener consecuencias irreparables. Sé organizado, limpio, planifica cada uno de los movimientos y recorridos, deja las piezas de tu colección en otro lugar y reduce su movimiento al máximo. Lo óptimo sería adecuar la estancia primero y dejarla lista solo a falta de colocar las piezas. Si no tienes claro el montaje final piensa antes de actuar, toma medidas e incluso dibuja o haz un croquis de tu colección.

En resumen, reduce al máximo las oportunidades de que haya algún contratiempo.

Espacio de la exposición

Cuidado con el tiempo de exposición a calefacciones y luz, ya sea natural o de un halógeno, día tras día y sin darnos cuenta podría afectar a colores o deteriorar los materiales. Además, hay que tener en cuenta el material de origen, si hablamos de escultura de madera por ejemplo, cuidado con termitas, hongos o carcomas.

Evita zonas de paso y dale a tu colección un espacio generoso, no amontones objetos, la experiencia será menos agradable y además dificultará su mantenimiento. Si no tienes espacio suficiente, es recomendable que almacenes algunas de las piezas en un lugar seguro. En este caso actualiza o intercambia algunas piezas, por ejemplo una vez al año como hacemos con la ropa en invierno y verano. Si tienes que realizar este almacenamiento extra, evita en la medida de lo posible lugares con ambientes extremos como buhardillas o sótanos. Aísla las piezas del suelo por si hay una inundación, y ten en cuenta posibles plagas de insectos. Y aunque esté embalada, visita y revisa permanentemente tu colección.

Una última regla, en el espacio de exposición evita los N&M uno de los mayores peligros de cualquier colección. ¿Qué son? Niños y mascotas.

¡Reformas y mudanza!

En caso de un traslado mayor, como puede ser el provocado por una mudanza o una reforma en casa, no nos queda otra que estar encima del proceso. Controla a los responsables de manipular las piezas, realizar un embalaje especial y valorar si la dimensión real del traslado implica tener que contar con algún profesional especializado. En este punto intentar reducir el presupuesto puede salirnos muy caro.

Una vez en el destino, sea la pieza que sea, es nuestra pieza y debemos tratarla como si manipuláramos una escultura de Jaume Plensa en el MoMa de Nueva York. Los museos siguen unas pautas que podemos imitar. En primer lugar, en el desembalaje asegúrate si la pieza ha sufrido algún desperfecto. Si detectas algo no dudes en realizar una fotografía o video, es el momento de recabar pruebas para poder reclamar siempre que hayas asegurado el traslado. Antes de tomar ninguna decisión confirma con tu seguro que tu colección está cubierta cuando sale por la puerta de tu casa. Y recuerda que algunas piezas podrían necesitar aclimatarse a su nueva ubicación.

Cierra el círculo y duerme tranquilo

Bien si tienes una amplia colección o si acabas de comenzarla, debes asegurar las piezas que la conforman. Es aconsejable estar cubierto por un seguro especializado que garantice cualquier incidencia que pueda sufrir la obra, ya que en muchas ocasiones hablamos de daños o pérdidas de objetos que suponen no solo una pérdida financiera, sino que tienen también un gran valor sentimental y, por tanto, son irremplazables. Es cierto que muchos hogares cuentan con un seguro propio y que la mayoría de las personas piensan que este cubriría parte de la pérdida en caso de un siniestro; pero, lamentablemente, esto no es así.

Si entre todas las colecciones posibles, tu pasión es el arte, descubre muchos más consejos sobre conservación y cómo funciona este mercado en la nuestra guía “Coleccionar Arte: Una Pasión a Medida

Y si tienes una colección, puedes asegurarla con nosotros, nos encanta el arte y nos gusta asegurarlo.

Ampliar información de Hiscox Colecciones