ADN del Emprendedor 2017

ADN del Emprendedor 2017

Un clima de confianza
 

En la senda del crecimiento

Existe un sentimiento vibrante hacia nuestra novena edición del Estudio ADN del Emprendedor de Hiscox. La vitalidad es evidente en las cifras récord que reportan un crecimiento de los ingresos y un aumento del número de clientes. Se refleja a su vez en el optimismo creciente en la mayoría de los 6 países participantes en la encuesta. Y también se puede ver en el porcentaje de emprendedores que afirman que su situación financiera ha mejorado en este último año.

Pero uno de los resultados más esperanzadores es el evidente progreso del papel de los millennials, aquellos con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años. Estos son los impulsores y agitadores de los que dependeremos mucho para el crecimiento económico en los próximos años. Ellos son sangre nueva en el mundo de los negocios, y el estudio refleja no solo que están prosperando sino que además tienen confianza en lo que les deparará el futuro.

El importante rol desempeñado por la pyme ha tenido lugar en numerosas ocasiones a ambos lados del Atlántico. En Estados Unidos, las pequeñas empresas han generado casi dos tercios de los nuevos trabajos a lo largo de las pasadas dos décadas. En Reino Unido, acaparan el 60% de todo el empleo del sector privado. Las pymes dirigen el crecimiento y la innovación, y tienen un gran impacto en la prosperidad de su comunidad. Las cifras han ido en aumento a lo largo de los últimos años en paralelo al crecimiento de las start-ups. Esto es algo extremadamente positivo. Pero es frecuente que a veces olvidemos que detrás del éxito lo que hay son “tomadores de riesgos”, personas que en muchas ocasiones están dispuestas a arriesgar su casa, trabajar muchas horas y anteponen convertir una idea en realidad antes que generar ingresos. Al igual que muestra el informe, muchos dependen de ingresos externos para ayudar a financiar los inicios de la empresa en sus primeras fases.  También el estudio pone de manifiesto la dependencia que tiene el negocio de muchas pymes en un único gran cliente. Y la guinda, la queja recurrente a los gobiernos por no hacer lo suficiente para ayudarles. Esto no es un camino de rosas.

En Hiscox tenemos una larga tradición en ayudar a los emprendedores a gestionar sus riesgos, asegurando en torno a 480.000 pymes en todo el mundo. En total estas pequeñas empresas representan un volumen de negocio más de 70 mil millones de libras. Es vital para nosotros, e importante para ellos, que podamos entender las presiones a las que tienen que hacer frente y anticiparnos sus necesidades, de tal manera que podamos mejorar nuestros productos y servicios en consecuencia. Pero hay más. Abrir una ventana en el mundo del emprendedor nos ofrece una excepcional perspectiva sobre las actitudes y comportamientos de aquellos que moldean el mundo de los negocios del futuro. 

Bronek Masojada

CEO, Hiscox

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Resumen ejecutivo

Dos tercios (67%) de las empresas reportan un crecimiento en sus ingresos. Las cifras son más altas en EE.UU. (72%), donde tanto el gasto en inversión como la actividad exportadora han aumentado, al igual que en España (71%). Las empresas holandesas y francesas (67% y 62%, respectivamente) también presentan crecimiento en ventas, poniendo de manifiesto la recuperación en la Eurozona. Por el contrario, hay señales que muestran que Reino Unido se queda ligeramente rezagada, solo el 61% de las firmas que han participado en el estudio han crecido en ingresos, aunque aquellas que reportan mayores beneficios es más alto.

Siete de cada diez empresas (71%) reportan crecimiento en el número de nuevos clientes, y el optimismo sigue creciendo en los Estados Unidos, Francia, España y Países Bajos. Reino Unido, sin embargo, es una vez más un caso aislado. Aquí, los optimistas han descendido del 60% al 55%. El empeoramiento de los tipos de cambio y el miedo a que esto ocasione un incremento de los costes están dado tendiendo un efecto ralentizador en el crecimiento de las pymes británicas. 

La proporción de encuestados británicos y estadounidenses que opinan que la inestabilidad política está teniendo un impacto en sus negocios ha aumentado del 22% a 31% y del 31% al 36%, respectivamente. Los números son significativamente más altos en Francia y en España, pero se mueven en la dirección opuesta: pasando del 54% al 43%, en Francia, y del 64% al 57% en España. Al mismo tiempo, ha habido un descenso en aquellos que ven el Brexit como algo negativo para sus negocios. 

En EE.UU., aquellos que señalan que han obtenido crédito más fácilmente es mayor que los que afirman tener más dificultadas (14% frente a 13% del año pasado). En Europa, el número de encuestados que creen que existen condiciones de crédito más fáciles han aumentado, en general, en el último año. Las grandes empresas en concreto sí están encontrando más facilidades para pedir préstamos. Sin embargo, los propietarios de los negocios más pequeños están evitando los bancos. Ha habido un fuerte aumento respecto a aquellos que optan por el crowdsourcing, el capital riesgo, rehipotecar su casa o recaudar dinero de familiares y amigos. Por otro lado, una de cada diez empresas estadounidenses recauda dinero de prestamistas no pertenecientes al sector bancario, como los fondos de deuda.

Una de cada seis pequeñas empresas (16%) depende de su mayor cliente, que representa la mitad o más de la mitad de sus ingresos. La media en los encuestados se sitúa en torno a un cuarto de los ingresos (25,5%). Sin embargo, este dato oculta amplias variaciones dependiendo del sector. La concentración de negocio es mucho mayor en los sectores del transporte y servicios (donde la media de empresas en las que su negocio depende de un solo cliente es del 34% y el 32% de su negocio, respectivamente). 

Los jóvenes empresarios lo están haciendo particularmente bien. La mitad de los menores de 30 años (50%) y el 46% de los jóvenes entre 30 a 39 años opinan que están mejor que hace un año. Esto contrasta con que solo un tercio o menos de los encuestados de mayor edad realizan esta afirmación. En algunos países, en España de manera más notable, el abismo entre generaciones es aún más grande. El momento en el que se fundó la empresa es clave, aquellas que se crearon desde la crisis financiera de 2008 son más propensas a afirmar que se sienten mejor (43%) frente a los que opinan lo mismo en las más antiguas (32%).

Casi un tercio (31%) de los propietarios de pymes y emprendedores han tenido un asesor personal. Esta práctica está más extendida en Estados Unidos y España, donde el 45% y el 35% de los encuestados afirman haber sido asesorado, así como los menores de 30 años (donde el 55% han contado con esta figura frente al 24% de los mayores de 60). Casi todos los que han recurrido a asesores (94%) afirman que la experiencia fue “Muy útil” o “bastante útil”. 

Un poco más de un cuarto (26%) de los encuestados está involucrado en más de un negocio. La cifra más alta se da en España (35%). Son un grupo dinámico: representan más de un tercio (35%) de los que planean introducir un nuevo producto en el mercado en el próximo año y casi la mitad (48%) son exportadores. La mayoría de los emprendedores de este perfil tienen menos de 40 años y dirigen las compañías más grandes que han participado en el estudio.

Una de cada ocho empresas (13%) ha sufrido un ataque de estas características frente al 11% del año anterior. En EE.UU. y Alemania, esta cifra es alrededor de una de cada seis (16% y 15% respectivamente). Entre aquellos que se han sufrido un ciberataque, se ha duplicado el porcentaje de los que afirman haber tenido una seria pérdida, desde el 26% del año pasado al 48% recogido en esta edición.

Los propietarios y directivos de pequeñas empresas han reducido sus jornadas laborales respecto al año anterior (ahora invierten menos de 41 horas de media a la semana frente a las 42 horas del año anterior). Esto sucede en los seis países encuestados. La mayor caída se ha producido en Estados Unidos, donde la jornada media de trabajo ha descendido de más de 40 horas a menos de 38. Son los jóvenes encuestados los que más han recortado la jornada laboral. Los menores de 30 años afirman ahora trabajar poco más de 35 horas a la semana, frente a las casi 41 horas que indicaron el año anterior.